Vehículos · Caso real

El híbrido récord que figuraba como gasolina

En 2011 fue el híbrido de mayor aceleración del mundo. En España, un error en su ficha técnica lo dejó sin etiqueta ECO. Esta es la historia de cómo se corrigió, y de lo que pueden hacer otros propietarios.

Por Francisco Javier Domenech, Ingeniero Técnico Industrial · Noviembre de 2026

Desde que salió de fábrica en 2011, el Infiniti M35h que hoy conduzco ha circulado por España con una etiqueta que no le corresponde. Para la Dirección General de Tráfico era un coche de gasolina más, con distintivo C. Sobre el papel, nada lo diferenciaba de una berlina convencional. En la realidad, bajo el capó lleva uno de los sistemas híbridos más sofisticados de su generación. El origen de la contradicción era una sola letra en la ficha técnica.

Un adelantado a su tiempo

El M35h llegó a Europa en la primavera de 2011, en plena expansión de Infiniti, la marca de lujo de Nissan, por el continente. Costaba 60.100 euros en su versión GT y 66.200 en la GT Premium. Las primeras entregas a clientes españoles se retrasaron por el terremoto y el tsunami de Fukushima, que paralizó parte de la industria japonesa.

Su planteamiento era muy distinto al de los híbridos de entonces, pensados casi exclusivamente para gastar poco. Infiniti lo bautizó como Direct Response Hybrid y lo diseñó para dar prestaciones de berlina deportiva: un V6 de 3,5 litros y 306 CV trabaja junto a un motor eléctrico de 68 CV, con una potencia combinada de 364 CV y propulsión trasera.

La solución técnica era tan llamativa como las cifras. En lugar del convertidor de par habitual en un cambio automático, el M35h coloca el motor eléctrico entre dos embragues. Uno de ellos desacopla por completo el motor de gasolina, de modo que el coche puede circular solo con electricidad hasta 100 km/h. Infiniti lo presentó como el primer híbrido paralelo sin convertidor de par. La energía se almacenaba en una batería de iones de litio de 1,4 kWh y 346 V, con tecnología compartida con el Nissan Leaf, cuando la mayoría de híbridos de la época aún usaban baterías de níquel-hidruro metálico.

Motor de gasolinaV6 3,5 litros, 306 CV
Motor eléctrico68 CV (50 kW)
Potencia combinada364 CV, propulsión trasera
CambioAutomático de 7 velocidades, sin convertidor de par
BateríaIones de litio, 1,4 kWh, 346 V
0–100 km/h5,5 segundos
Modo 100 % eléctricoHasta 100 km/h
Consumo homologado (NEDC)7 l/100 km · 162 g/km de CO₂
Precio en España (2011)Desde 60.100 €

En septiembre de 2011, en el circuito británico de Santa Pod, el M35h obtuvo el récord Guinness como el híbrido completo de mayor aceleración del mundo.

Una rareza en nuestras carreteras

Pese a todo, en España se vendieron muy pocas unidades. Infiniti nunca llegó a tener una red comercial amplia en nuestro país, y a comienzos de 2020 abandonó Europa occidental para centrarse en Norteamérica y China. El M35h quedó como una rareza: un coche que pocos conocen y que, con los años, se ha convertido en una pieza interesante para los aficionados a la ingeniería del automóvil.

Precisamente por eso, el error de catalogación pesa más. En un mercado de segunda mano tan reducido, la etiqueta medioambiental condiciona el acceso a las zonas de bajas emisiones de las grandes ciudades, y con ello el interés de los compradores. Un híbrido con distintivo C se compara con cualquier gasolina de su edad, y en mi opinión eso ha podido restar valor a estos coches.

Una letra que lo cambia todo

Mi unidad es de 2011: variante Y51H, motor eléctrico HM34 y contraseña de homologación e13*2007/46*1148*00. En su ficha técnica, el campo P3, que indica el tipo de combustible o fuente de energía, decía simplemente “G”: gasolina. Ni rastro de su condición de híbrido. La DGT, que asigna los distintivos a partir de esos datos, le otorgaba la etiqueta C en lugar de la ECO.

Como el dato procede de la homologación, es razonable pensar que el error afecte a otras unidades con la misma contraseña.

Un laberinto administrativo

Los primeros intentos no llevaron a ninguna parte. El servicio de atención al cliente de Infiniti me remitió al concesionario y me indicó que pagase un certificado de conformidad para corregir un error que no había cometido yo. En la ITV, el ingeniero me explicó que, sin un pronunciamiento del fabricante, no podía tocar la ficha.

El punto de inflexión llegó el 1 de mayo de 2026, cuando presenté una reclamación ante la Conselleria de Industria de la Generalitat Valenciana, acompañada de mi acreditación técnica y de la contraseña de homologación. La Conselleria pidió informe al IVACE, que el 18 de mayo confirmó, consultando el information document de la homologación europea, que el vehículo es híbrido. Lo hizo por varias vías: los epígrafes 3.3 a 3.4.2 describen el motor eléctrico HM34, una batería de 96 celdas y la mención expresa “Hybrid electric vehicle: Yes”; el epígrafe 9.23 recoge el sistema de aviso acústico para peatones, propio de los vehículos que circulan en modo eléctrico.

El informe aclaró también quién era responsable de cada cosa. La DGT modifica sus registros y concede los distintivos. El fabricante responde de los datos de la tarjeta ITV. Y la ITV puede corregirla si el fabricante aporta un documento que detalle el error.

Con ese informe volví a la ITV, donde me confirmaron por escrito el obstáculo real: sin un informe de errores del fabricante, no había corrección posible. En Tráfico me indicaron, además, que la DGT no actuaría sin pasar antes por la ITV. Todo dependía de Nissan.

El documento que lo desbloqueó

El 1 de junio de 2026 hice dos gestiones. Presenté una reclamación ante Consumo de la Generalitat Valenciana, que abrió una mediación con la marca, y dirigí un escrito al Ministerio de Industria y Turismo para que requiriese a Nissan, como titular de la homologación, la corrección del error.

La respuesta llegó por la vía del Ministerio. Nissan emitió el informe que hacía falta, sin coste para mí, en el que reconoce que el campo P3 figura como “G” y que debe ser “M / G / - / HEV / -”: un vehículo híbrido eléctrico. Con ese documento, la ITV hizo la diligencia de corrección en la ficha técnica. Después, la DGT actualizó el permiso de circulación con el combustible corregido y el coche luce ya su etiqueta ECO. Quince años después de salir de fábrica, mi M35h consta por fin como lo que siempre fue.

  1. Primeros intentosAtención al cliente de Infiniti y consulta en la ITV, sin resultado.
  2. 1 de mayo de 2026Reclamación ante la Conselleria de Industria.
  3. 18 de mayo de 2026El IVACE confirma que el vehículo es híbrido.
  4. DespuésLa ITV confirma por escrito que necesita el informe del fabricante.
  5. 1 de junio de 2026Reclamación ante Consumo y escrito al Ministerio de Industria.
  6. FinalNissan emite el informe y la ITV corrige la ficha técnica.
  7. ResultadoLa DGT corrige el permiso de circulación y el coche obtiene la etiqueta ECO.

Qué pueden hacer otros propietarios

  1. Revisar el campo P3 de la ficha técnica. Si pone solo “G”, el coche tiene este error.
  2. Solicitar a Nissan el informe de errores del fabricante. El error no es del propietario, así que no debería pagar por corregirlo.
  3. Si no hay respuesta, reclamar ante el servicio de Consumo de su comunidad autónoma y dirigirse al Ministerio de Industria para que requiera al titular de la homologación.
  4. Con el informe del fabricante, acudir a la ITV para que corrija la ficha técnica.
  5. Con la ficha corregida, la DGT actualiza el registro y el vehículo puede obtener la etiqueta ECO.

El proceso es lento, pero tiene solución. Y no es exclusivo de este modelo: cualquier vehículo con datos mal catalogados en su ficha técnica puede seguir un camino parecido.

Sobre el autor

Francisco Javier Domenech Ferrero es Ingeniero Técnico Industrial (colegiado nº 13009, COGITI Valencia), especializado en homologación y reformas de vehículos y en proyectos industriales. Si tu vehículo tiene un error en la ficha técnica, puedo revisar tu caso y acompañarte ante la ITV, Industria o el fabricante.

Fuentes de los datos técnicos y de mercado: Motorpasión, Motorpasión (precios), Diariomotor, Fleet News, WardsAuto y Motor1.